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El regalo de tu virginidad
La virginidad es el ideal
del ser total y de la integridad. La entrega de nuestro cuerpo a alguien expresa un compromiso absoluto. Esta unión
sólo es verdadera y significativa después de que estemos sacramental, legal, social, emocional y
espiritualmente comprometidos en el matrimonio.
De
manera que la pregunta es: ¿desean entregarle todo su ser a su futuro
esposo o esposa? El matrimonio es como hacer un regalo.
Digamos
que ustedes quieren regalarle un radio a su amigo el día de su cumpleaños, pero deciden quedarse
con la bocina, así que antes de envolverlo abren la caja y sacan la bocina. Al día siguiente su amigo
abre el regalo y le fascina el radio, pero descubre que le falta algo muy importante... la bocina. Su amigo se
ve privado del disfrute del valor total del regalo.
Si
abandonamos la castidad y renunciamos a nuestra virginidad antes del matrimonio, estamos defraudando a nuestro
futuro esposo o esposa al no ofrecerle la entrega total de nuestro yo. A nosotros nos corresponde elegir.
Danos
corazones y mentes limpias, ¡Oh Señor, para que podamos mirarnos a los ojos!
Razones para esperar hasta el matrimonio
Una sola vez es suficiente para quedar embarazada, para contraer una enfermedad venérea y para contraer
el SIDA
Tus años de adolescente
Los años de la adolescencia pueden ser una época muy especial para aprender, estudiar y prepararse
para lo que algún día se quiera lograr. Es un tiempo para forjar el carácter que necesitamos
para alcanzar nuestras metas y también una gran oportunidad para hacer nuevos amigos. La naturaleza te regala
este tiempo especial para descubrir y crecer en tu identidad.
En esta etapa descubrirás al sexo opuesto, pero sin tener que hacer frente a las consecuencias que implican
las relaciones sexuales.
Para divertirte no es necesario tener relaciones sexuales. Incluso, éstas, a tu edad obstaculizarían
tu proceso de crecimiento hacia la madurez y tu preparación para lograr metas.
La TV, algunas canciones y las malas compañías pueden presionarte para que creas y actúes
de otra manera, induciéndote a relaciones sexuales prematrimoniales. No hagas caso. Te están mintiendo.
No te conviene.
Todavía tienes mucho que hacer antes de poder comprometerte para toda la vida con una persona que te ame,
respete y tenga salud física y mental.
Algunas preguntas que debes hacerte
Hay muchas cosas que debes saber antes de decidirte a tener relaciones sexuales.
Las siguientes interrogantes te pueden ayudar
a decidir qué es lo mejor:
-
¿Está de acuerdo con mis valores morales el tener relaciones sexuales?
-
En toda relación sexual existe la posibilidad de un embarazo. ¿Podría
en este momento darle a un hijo (a) el apoyo emocional y económico que se merece?
-
¿Si termino con mi novio(a) me sentiría bien de haber tenido relaciones sexuales
con esa persona?
-
¿Estoy seguro(a) de que nadie me está empujando a tener relaciones sexuales?
-
¿Quiere mi novio(a) tener relaciones sexuales ahora?
-
"Para hacer lo que quieres, debes saber lo que quieres."
Razones para posponer el inicio
de las relaciones sexuales
1. Nunca tendrás que preocuparte
de un embarazo ni sentirás vergüenza por tener que decírselo a tus padres. El anuncio de un
embarazo es una alegría pero dentro del matrimonio.
2. Nunca tendrás que preocuparte
de contraer, por vía sexual, el SIDA y otras enfermedades; algunas de ellas incurables.
3. Aprenderás a practicar el
autocontrol, lo que aumentará tu fuerza de voluntad y te sentirás mejor acerca de ti mismo (a) cuando
no cedas a las presiones que te rodean.
4. Darás buen ejemplo. Así
estarás contribuyendo a construir un mundo mejor.
5. Estarás protegiendo tu propia
reputación. Para llegar algún día a conseguir un buen esposo o esposa necesitarás tener
buena fama. Es tonto empeñar el futuro por ceder a impulsos momentáneos y presiones de los demás.
6. Sabrás con seguridad si
de verdad te quieren o sólo quieren el placer que puede proporcionar tu cuerpo.
7. Podrás canalizar tus energías
juveniles hacia actividades que contribuirán a tu desarrollo y madurez como son: los estudios, el deporte,
la música, la lectura, la pintura, el servicio a los necesitados, asociaciones juveniles, escolares o comunitarias,
etc.
8. Aprenderás a conocer el
verdadero amor. Sabrás distinguir entre el amor verdadero y el impulso o atracción sexual. El acto
sexual es algo espontáneo y breve (un encuentro de una noche). El amor necesita tiempo para crecer y durar
para siempre, que es lo que todos queremos. El verdadero amor nunca es desesperado sino que sabe esperar.
Cómo decir "No"
¿Te es fácil? Te felicito...
A pesar de que algunos quisieran hacernos creer lo contrario, muchos adolescentes inteligentes han decidido no
tener relaciones sexuales prematrimoniales. No es fácil pero tampoco lo es nada que vale la pena en la vida.
Si quieres triunfar en tu vida, tus estudios, el trabajo, el deporte, en el dominio de un instrumento musical,
debes esforzarte.
Decir "no" a las relaciones sexuales prematrimoniales vale la pena.
Podrías decir:
-
"Me gustas mucho, pero realmente no estoy preparado(a) para tener relaciones sexuales".
-
"No quiero tener relaciones sexuales hasta que me case. Prefiero esperar".
-
"Disfruto de tu compañía pero no creo que tengo edad suficiente para tener
relaciones sexuales".
-
"No tengo por qué darte explicaciones de no querer tener relaciones sexuales.
Es tan sólo mi decisión y de nadie más".
-
"Decidí no tener relaciones sexuales, así que por favor no me presiones".
-
"Si realmente me quieres, respeta mi decisión de esperar".
-
¿Cuál sería tu respuesta?
-
Piénsalo bien y actúa con madurez.
-
"Guarda tu dignidad de persona... así podrás respetar la dignidad de otros"
Recuerda:
"No hagas caso a las presiones de películas, novelas, música, amigos(as) que te inducen a las
relaciones sexuales prematrimoniales".
"No te engañes. Tu vida es muy preciosa para ti, para los que te quieren y para tu patria.
No te dejes engañar para no caer en embarazos fuera del matrimonio, abortos,
enfermedades de transmisión sexual o la enfermedad fatal del SIDA".
En toda relación sexual existe la posibilidad de un embarazo. Esta responsabilidad no es para ti ahora.
Este es un tiempo para formarte y terminar tus estudios.
No caigas en trampas que comprometen tu futuro. Para escoger lo que quieras para tu vida necesitas ser libre.
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Nota: Este texto proviene
de un folleto publicado por ADEVI (Asociación en Defensa de la Vida), organización afiliada a Vida
Humana Internacional en Costa Rica.
¡Nosotros esperamos...
y tú también puedes lograrlo!
Por Keith Kiser
Aunque suene extraño, Tami y yo éramos vírgenes cuando nos casamos. No fue fácil, permíteme
decirlo; pero nos alegramos mucho de haber esperado.
Empezamos a salir en el noveno grado y continuamos haciéndolo por siete años antes de casarnos. A
medida que nuestro amor y nuestra dedicación crecían, las tentaciones sexuales se volvieron una verdadera
lucha. Ambos somos cristianos practicantes que querían obedecer a Dios, pero aunque Dios decía "no",
nuestros cuerpos gritaban "si"… ¡y parecía que nuestros cuerpos gritaban cada vez más
fuerte!
Resistiéndose a las tentaciones sexuales.
Las hormonas estaban en competencia. Queríamos
esperar, pero la carne nos decía "sigue adelante". La televisión, el cine y la música
empeoraban las cosas. Sus mensajes nos estimulaban diciéndonos una y otra vez: "ten relaciones sexuales".
Nuestra convicción de esperar se estaba debilitando. La impureza que lleva al acto sexual estaba destruyendo
nuestra relación. El dolor, el pecado, la culpa y la confusión nos estaban separando.
Al borde del desastre, hicimos el compromiso de reservar las relaciones sexuales hasta el matrimonio y rezar juntos
con regularidad. Reforzamos nuestra decisión median te la lectura de un libro acerca de mantener la pureza
en una relación de noviazgo. Comprometidos con la castidad, nos ayudamos mutuamente en la lucha contra las
tentaciones. Era difícil a veces, pero desarrollamos una gran disciplina y respeto mutuo. Una nueva apertura
surgió y aumentó la confianza en nuestra relación. Nuestro amor floreció y se hizo
más profundo.
Ahora podemos decir con gratitud que cuando finalmente nos casamos éramos vírgenes. No podemos expresar
cuán maravillosa fue nuestra luna de miel. Sencillamente decimos que valió la pena esperar. Luchamos
pero ganamos las batallas y ambos somos más felices, más fuertes y estamos más enamorados
por haber esperado.
"Una sola carne." ¿Cómo es eso?
Tami y yo lo compartimos todo -nuestras posesiones, pensamientos, sueños, emociones, temores, sufrimientos
y oraciones; todo lo que somos. Compartir nuestros cuerpos es la expresión física de la entrega total
del uno al otro. Las relaciones sexuales no son solamente un signo de nuestro amor, también nos unen muy
íntimamente, dándonos gracia y fortaleza para superar la adversidad.
Cuando una pareja se hace "una sola carne", éste es el conocimiento más íntimo posible.
No solamente comparte usted su cuerpo, sino también sus emociones y su alma. Esta entrega de su yo más
íntimo, y recibir el yo más íntimo de su cónyugue, es un privilegio maravilloso. Pero
si uno de los dos puede "largarse", el don y el privilegio son abusados y despreciados. Amar significa
desear lo mejor de lo mejor para una persona por toda la vida. Tener relaciones sexuales sin el amor comprometido
del matrimonio hiere y habitualmente destruye la relación.
Las relaciones sexuales también crean niños, como signo del amor entre los esposos. ¿No es
increíble que la unión espiritual y física del amor pueda crear una nueva vida? Imagínate
esto: dos personas tan enamoradas que la entrega mutua crea un nuevo niño -una persona- un hijo o hija como
tú y yo, con un alma que vivirá para siempre. (¡Qué belleza, ser co-creadores con Dios!)
Y los bebés necesitan familias fuertes, con padres y madres amorosos. Esta es la situación ideal
y es una razón por la cual Dios designó el sexo específicamente para parejas casadas. El acto
sexual es para unir y para tener niños, y antes del matrimonio ambas cosas tienen dolorosas y graves consecuencias.
¿Qué hacer si ya has empezado
a tener relaciones sexuales?
Comprendemos que puedes estar ya teniendo relaciones sexuales y preguntándote por qué después
de dar tanto de sí, tu relación está dando tropiezos. Sólo porque estés teniendo
relaciones sexuales no quiere decir que ni tú ni él o ella estén dando "todo" de
sí. Aunque dos personas digan que se aman, no han dado todo de sí mientras no hayan hecho públicamente
votos de dedicar cada uno su vida entera al otro "hasta que la muerte nos separe".
Fuera del matrimonio, la intimidad sexual indica que por lo menos uno de los dos está actuando sin autocontrol
de un manera egoísta y deshonesta. Esto destruye la relación convirtiéndose en una cuña
y una piedra donde se tropieza en el desarrollo de un amor maduro. Las relaciones sexuales prematrimoniales te
garantizan que tarde o temprano se romperá la comunicación.
Para restaurar tu relación actual y proteger tu futuro matrimonio necesitas suspender toda relación
sexual inmediatamente, incluyendo todo lo que le precede. Dale a tu amor una oportunidad de hacerse más
profundo y florecer. Puede parecer imposible al principio, pero puedes hacerlo. Tú y tu amada (tu futura
esposa y tus hijos), estarán muy agradecidos de que hoy hayan hecho el compromiso de reservar las relaciones
sexuales para el matrimonio. Y si ya han hecho ese compromiso, ¡felicitaciones!
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Fuente: "The Incredible Gift!
The Truth About Love and Sex", por Keith y Tami Keiser. Our Sunday Visitor Publishing Division Inc., 1996.
Piensa en las consecuencias
Si esperas hasta el matrimonio:
-
Sabrás que la otra persona te quiere por lo que eres, no porque aceptas tener relaciones
sexuales.
-
Conservarás el respeto propio y el de los demás al permanecer firme y cumplir
tu objetivo.
-
Conocerás lo que es tener confianza, honestidad y paciencia.
-
Experimentarás paz mental.
-
Desarrollarás la verdadera intimidad.
-
Tendrás una conciencia limpia.
-
Tendrás unas relaciones sanas.
-
Compartirás con tu esposa(o) un vínculo que nadie más ha compartido.
-
Pondrás atención a las habilidades de comunicación y desarrollarás
relaciones no sexuales.
-
Tendrás un fundamento sólido cuando te cases.
Podrás tener en el futuro una luna de miel muy especial.
___________________
Fuente: Adaptado de Choices/Teen Awareness,
Inc.
Si no esperas, prepárate para...
El sufrimiento emocional:
El embarazo:
La enfermedades venéreas y otros problemas de salud:
-
Sida
-
Sífilis
-
Gonorrea
-
Herpes
-
Clamidia
-
Verrugas
genitales
-
Infecciones
vaginales
-
Riesgo
de esterilidad
-
Cáncer
cervical
-
Cáncer
del seno
¡Advertencia!
Aunque
uses anticonceptivos te arriesgarás a tener problemas, incluyendo el embarazo y las enfermedades de transmisión
sexual.
Soy una joven responsable
-
Mis besos valen más que una fiesta o un cine.
-
Mi cuerpo es templo de Dios, no un juguete.
-
El primer "no" resultará difícil, después se hace más
fácil.
-
La virginidad sigue siendo una virtud, la lujuria sigue siendo pecado capital.
-
Mi manera de vestir, actuar y hablar pueden ser una tentación para mi novio.
-
Observaré la modestia por el bien de los dos.
-
Mis padres han hecho mucho por mí, me comportaré de modo que siempre se sientan
orgullos de mí.
-
Mi novio será también algún día esposo y padre de familia.
-
Deberá ser un héroe a los ojos de su esposa e hijos. No haré nada por
impedirlo cuando salgamos juntos.
-
Quiero ser esposa y madre algún día, conservaré mi pureza y mi cariño
para mi esposo e hijos.
-
Si por mi debilidad llegara a quedar embarazada, no tomaré la vía fácil,
no abortaré a mi hijo por nacer.
Soy un joven responsable
-
Los padres de mi novia han puesto su confianza en mí, no los defraudaré.
-
Respetaré a mi novia como espero que otros hombres respeten a mi hermana.
-
Respetaré su feminidad porque mi madre es mujer. Le pediré a mi novia que no
haga algo de lo que pueda luego avergonzarme si mi madre llegara a enterarse.
-
Mi novia me ha dado el honor y el placer de su compañía; no es correcto que
yo espere más en pago por esta invitación.
-
Mi novia será esposa y madre algún día.Ella deberá ser ejemplo
para sus hijos y el orgullo de su esposo. La ayudaré a ser tan pura y decente como quisiera que fuese mi
esposa.
-
La hombría es entereza tanto de carácter como física.
Perder el control de sí mismo es señal de debilidad, quiero que ella sepa que soy un hombre.
-
Dios está en todas partes, lo ve todo, lo sabe todo. Las tinieblas podrán ocultarme
del público, pero no de la vista de Dios.
-
Si por mi debilidad llegara a dejar embarazada a una joven, no la presionaré para
que se practique un aborto.
¿Es mejor vivir juntos antes
de casarse
para tener un buen futuro?
En los últimos 30 años, el número de parejas que viven juntas y tienen relaciones sexuales
prematrimoniales ha aumentado enormemente. Se dice que casi la mitad de las parejas que acuden a un sacerdote para
casarse en la Iglesia Católica, están viviendo juntas. ¿Y tú piensas que el vivir con
tu pareja antes de casarte es mejor para tener un buen futuro juntos? Si eso es lo que tú. ya estás
haciendo, es importante que estés consciente de los muchos y diferentes aspectos de esta decisión,
así como de sus implicaciones para tu propio futuro.
Preguntas que debes hacerte
-
¿Por qué decidiste vivir con tu pareja (esto es, por miedo a hacer un compromiso
permanente, para probar la relación, por conveniencia, porque necesitabas compañía, por razones
monetarias o para escapar de tu hogar)?
-
¿Qué has aprendido de esa experiencia? ¿Cómo ha afectado esta
tu relación?
-
¿Qué o quién te está presionando para que te comprometas a casarte
en este momento? ¿Existen presiones externas?
-
¿Por qué has acudido ahora a la Iglesia Católica en lugar de a otra
iglesia o a un juez de paz o notario para que te case?
-
Si tener la bendición de Dios es importante para ti, ¿no te preocupa el hecho
de que al vivir con tu pareja antes de casarte estás violando los mandamientos de Dios?
La mayoría de las parejas saben que la Iglesia Católica enseña que vivir juntos sin casarse
es para la pareja un pecado grave, pero muchos no comprenden por qué esto es así. Hay tres áreas
importantes a considerar con respecto al por qué la Iglesia se opone a que las parejas vivan juntas sin
casarse:
-
Es contrario a la ley de Dios.
-
La falta de comunicación entre la pareja, la cual es una consecuencia de esta decisión.
-
Su efecto social negativo en lo que concierne a la comunidad.
La Ley de Dios
El matrimonio es un compromiso entre tres personas: un hombre, una mujer y Dios. Sin embargo, las Escrituras dicen
que las relaciones sexuales prematrimoniales ofenden a Dios. "Que todos respeten el matrimonio y mantengan
la pureza de sus relaciones matrimoniales; porque Dios juzgará a los que cometen inmoralidades sexuales
y a los que cometen adulterio" (Hebreos 13:4).
Cuando las parejas viven juntas sin casarse, han dejado a Dios fuera de su relación, pues no han hecho ningún
compromiso ante Él. Al comenzar su vida juntos, sin incluir a Dios, la pareja establece un precedente de
excluir a Dios de su relación.
Según las enseñanzas de la Iglesia Católica, las relaciones sexuales antes del matrimonio
son un grave acto inmoral, que priva a la persona de la gracia de Dios. Por tanto, la pareja que vive en concubinato,
no debe recibir los sacramentos de la Eucaristía o la Reconciliación (Confesión), hasta que
deje de tener relaciones sexuales. Además, si la pareja no recibe el Sacramento de la Reconciliación
(confesión) antes de casarse por la Iglesia Católica, no será bendecida con todas las gracias
que provienen del Sacramento del Matrimonio. Sin embargo, si la pareja decide dejar de tener relaciones sexuales,
puede volver a recibir los sacramentos, siempre y cuando reciba el Sacramento de la Reconciliación antes
de comulgar.
Las relaciones sexuales en el matrimonio constituyen uno de los más grandes regalos de Dios. No son algo
sucio ni causan culpabilidad. Sin embargo, un hombre y una mujer que están viviendo juntos sin casarse y
conocen las enseñanzas de la Iglesia, probablemente sentirán culpabilidad. Esto les puede dar un
sentido equivocado a las relaciones sexuales, e inclusive puede causar cierta culpabilidad una vez que ha tenido
lugar el matrimonio. La pareja que no tiene relaciones sexuales antes de casarse o deja de tenerlas, de cierto
tendrá una mejor luna de miel y una comprensión más fructífera después de casada,
de la relación sexual matrimonial.
Comunicación
El matrimonio es un compromiso serio. Las personas deben tomarse el tiempo suficiente para hablar, pensar y orar
con calma y claridad. Si la pareja está viviendo una vida casta; es decir, se está absteniendo de
tener relaciones sexuales, cada una de esas personas podrán pensar más objetivamente sobre el compromiso
que van a hacer, sin ser excesivamente influenciadas solamente por la atracción sexual.
La comunicación no es igual entre las parejas que viven juntas, que entre las que no lo hacen. Las relaciones
sexuales se pueden convertir en un modo de resolver los problemas en las primeras etapas de la relación,
cuando en realidad lo que se necesita es el diálogo. El tener un período de abstinencia sexual le
permite a la pareja estar consciente de la necesidad de tener intimidad emocional, no simplemente genital. La relación
entonces puede crecer con respecto al respeto mutuo, la amistad y finalmente la confianza.
Hacer un compromiso con otra persona es hacerse transparente y vulnerable con respecto a las emociones y los sentimientos.
Cuando esto ocurre en un espíritu de amorosa confianza, la pareja está lista para hacer un compromiso
de por vida ante Dios, y finalmente, para disfrutar mutuamente de la intimidad sexual con su cónyuge.
Tu comunidad
Cuando está planeando su boda, rápidamente la pareja se da cuenta, de que su casamiento involucra
a otras personas también: sus padres, su familia, sus amistades y a toda la comunidad cristiana.
La Iglesia espera que sus miembros sean castos antes de casarse (es decir, se abstengan de tener relaciones sexuales).
Si la pareja vive junta antes de casarse, la situación confundirá y escandalizará a la comunidad.
La confundirá porque las personas se preguntarán si la Iglesia ha cambiado su enseñanza sobre
las relaciones sexuales prematrimoniales. La escandalizará porque presentará un ejemplo a los miembros
más jóvenes de la comunidad (hermanos, hermanas, sobrinos y sobrinas), haciéndoles creer que
este es un comportamiento apropiado para un cristiano.
La decisión de no vivir juntos sin casarse le envía un mensaje a la comunidad, de que la pareja toma
en serio su matrimonio y su relación con Dios. Es importante mencionar también que la mayoría
de los padres prefieren que sus hijos no vivan con su pareja antes de casarse. Finalmente, la decisión de
no vivir juntos sin casarse, es un ejemplo para futuros hijos y nietos, de que la pareja respeta a Dios y a Su
Iglesia.
Estadísticas
Aunque a nadie le gusta que lo consideren una estadística, podemos aprender mucho de las parejas que han
vivido juntas sin casarse y de lo que ellas han aprendido.
-
Las
parejas que viven juntas antes de casarse tienen una probabilidad de un 50% mayor de divorciarse, que las que no
lo hacen (1).
-
El
convivir antes de casarse debilita el compromiso de casarse porque produce actitudes y valores que aumentan la
probabilidad de divorciarse (2).
-
El
concubinato está relacionado con una menor exclusividad sexual después del matrimonio. (Es decir,
el adulterio es más común.) (3)
-
Los
que viven juntos sin casarse afirman que contraen matrimonios que son menos felices, tienen menos comunicación
con su cónyuge y un compromiso menos fuerte con la institución del matrimonio que los que no viven
juntos antes de casarse (4).
Las evidencias que proporcionan estas estadísticas claramente indican, que aquellos que deseen tener un
matrimonio sano y duradero, no deben vivir juntos antes de casarse. Todas estas son las razones por las cuales
la Iglesia Católica siempre ha enseñado que el concubinato es un pecado y además es malo para
la pareja, inclusive después de su matrimonio. Por tanto, una persona honesta y sincera se dará cuenta
de que ese comportamiento no es bueno para su futuro.
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Nota: Esta es una traducción
autorizada del folleto titulado "Cohabitation: Is it Right for Your Future?". Para obtener una copia
(en inglés), diríjase al Padre Greg Markey, St.Peter Church, 695 Colorado Avenue, Bridgeport, CT,
06605. Teléfono : (203) 366-5611.
Citas:
1. P.A. Guarting-Gibbs, "The Institutionalization of Pre-Marital Cohabitation: Estimates
from Marriage Licence Applications", 1970-1980, Journal of Marriage and Family 48 (1986): 423-433.
2. University of Chicago and University
of Michigan 23 year study by sociologists William G. Axinn and Arnord Thorton.
3. R. Forste and K. Tanfer, "Sexual Exclusivity Among Dating, Cohabiting and Married Women",
Journal of Marriage and the Family 58 (1996): 33-47.
4.
Elizabeth Thomson and Colella Thomson, "Cohabitation and Marriage Stability:
Quality or Commitment?", Journal of Marriage and the Family 54 (1992): 259-267.
Vivir juntos no funciona
Las investigaciones muestran que los matrimonios que empezaron "viviendo juntos" tienen una frecuencia
de divorcio de un 50% mayor.
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Fuente: "The Role
of Cohabitation in Declining Rates of Marriage", Journal of Marriage and the Family, v53, 1991, p.913-927.
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